Una forma de ver y estar en el mundo
Por José Ramón González.
Para presentar su segundo álbum Wings of time —tercer título de su carrera, pues tienen un EP publicado en 2022— no se les ocurre otra cosa a los norteamericanos Wings Of Steel que lanzar como avance una canción de casi once minutos. Eso es algo que dice mucho de la actitud banda. Por ejemplo habla de la confianza que tienen en sí mismos, del arrojo que muestran en tiempos en los que la atención ante los estímulos artísticos es más corta que los pasos de un niño de año y medio, o de la clara consciencia de quiénes son sus receptores: esos a los que no les intimidan diez minutos de canción —porque no es la primera vez que escuchan una composición de heavy metal con esa duración—, los que, sin duda y por encima de lo demás, van a apreciarla.
Probablemente hayan llegado a ese sólido estado de confianza gracias a una trayectoria que los ha llevado en pocos años, tras el reconocimiento de la crítica y un creciente número de seguidores, a ser citada como la banda con más futuro —y presente— dentro del metal clásico de los últimos tiempos. Tanto es así que los suecos Sabaton, incomparablemente más populares, los han invitado a acompañarlos en la gira que comenzarán el próximo año por Estados Unidos. Todo indica que su progreso continúa. Así que, los que tuvimos la fortuna de verlos hace unas semanas en Madrid en una «sala» recogidita, gracias a los amigos de Pounding Metal Union, puede que podamos presumir de contar que nos salpicamos mutuamente nuestros sudores en un concierto de auténtico heavy metal para poco más de cien personas cuando eran muchos menos los que conocían su nombre.
Otro síntoma de su crecimiento es que, hasta ahora, se autopublicaban; este nuevo álbum ya tiene una compañía con buen nombre dentro del metal, como HR Records, gracias a lo cual su música estará al alcance de más aficionados.
Con todo esto, no tenían más opción que grabar un disco lo suficientemente bueno como para colmar expectativas y confirmar que merecen toda la atención que han ido acaparando. El trabajo de los últimos años tenía que culminar en su título definitivo (hasta el momento, claro). Y así han firmado un disco rotundamente bueno en el que vierten el destilado de la experiencia acumulada. Ocho canciones rebosantes de heavy metal tradicional en las que la influencia de bandas como Riot, los primeros Queensrÿche o pinceladas de Crimson Glory —concretamente del debut de 1986— se dejan notar en muchos momentos de las composiciones. A ello contribuye, en buena parte, la voz de agudos increíbles de Leo Unnermark —en el citado concierto, algunos temíamos que en cualquier momento su voz dijera «basta»; al contrario, cuanto más cantaba más seguridad parecía ganar, algo asombroso—. Los ritmos de la guitarra de Parker Halub y la estructura de las canciones también empujan inevitablemente a ver las referencias de estos nombres por los cambios de ritmo, algunas con comienzos lentos de arpegios acústicos que explotan poco después en electricidad, potencia y metal —«We rise» sería un claro ejemplo de lo que comento—. Cantante y guitarra son los artífices de las canciones y miembros oficiales del grupo. Junto a ellos figura en esta ocasión como batería Damien Rainaud —quien sustituye a Mike Mayhem que grabó Gates of Twilight (2022) y el primer EP—, aunque es Marcel Binder el responsable del instrumento en directo, al que se unen el guitarra Stefan Bailet y el bajista Mathieu Trobec (Parker Halub es quien graba también el bajo en el disco).
No creo que sea preciso explicar mucho sobre lo que cualquier aficionado va a encontrar en este estupendo álbum: heavy metal hecho con cabeza y corazón, con conocimiento y convicción. Ocho canciones de las cuales todas excepto dos superan holgadamente los cinco minutos, por lo que se infiere que hay espacio para el desarrollo instrumental, los cambios de ritmo, las melodías de guitarras dobles, etc. Wings of time es un disco para disfrutar, y mucho, sin prejuicios de un estilo de música que no necesita justificarse, por mucho que en tantas ocasiones tendamos a hacerlo. Se trata de diversión y libertad que no se conforma con ser un simple entretenimiento, de energía canalizada a través de la creatividad, de continuar una tradición musical que ahora muchos empiezan a reconocer como valiosa. Y de hacerlo bien. Es el reflejo de una forma de ver y estar el mundo.

WINGS OF STEEL:
LEO UNNERMARK: Cantante
PARKER HALUB: Guitarra y bajo
DAMIEN RAINAUD: Batería