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MASTER MASSIVE «White Shadows» (Fireflash Records, 2026)

MASTER MASSIVE «White Shadows» (Fireflash Records, 2026)

Rafting musical

Por José Ramón González.

 

Pues casi como excepción, estoy de acuerdo con las referencias que da la compañía en su nota de prensa acerca del disco que nos ocupa, el realmente bueno White Shadows de la banda sueca Master Massive. Habitualmente comparan a sus bandas con los nombres sagrados a los que todo quisqui admira y así tratar de atraer la atención sobre ellos, con lo que sí, se consigue que las miradas se dirijan hacia ellos, aunque luego sea la decepción ante la hipérbole la sensación que quede, además de que flaco favor se hace a los pobres muchachos y muchachas que quieren abrirse camino en el complicado mundo de la música alzándolos a esa altura vertiginosa tan imposible de alcanzar. Se citan en ese texto de la compañía a grupos como Mercyful Fate, Fates Warning, Queensrÿche o Candlemass, todos ellos confirmados por el guitarrista y compositor Jan Strandh, quien afirma haber escuchado en cantidad de ocasiones Melissa y Don’t break the oath de la banda de King Diamond y el imprescindible Awaken the guardian de Fates Warning. Estoy de acuerdo: realmente es razonable esa referencia porque podría encuadrarse el sonido de Master Massive en el estilo de esas bandas. Lo que no quiere decir que suene igual.

Formado en el rock sinfónico, Strandh ha pasado mucho tiempo preparando este disco con cuidado, podríamos decir que quizás obsesivamente, tratando de no perder ni un ápice de sensaciones, cuidando de que las canciones fluyeran de manera orgánica, procurando no estropear las emociones que las canciones pueden transmitir incluyendo cualquier cambio o notas artificiales. Así, ha conseguido un trabajo que, efectivamente, funciona de modo extraordinario, un disco especial que, a pesar de incluir canciones largas y con cambios de ritmo arrastran al oyente como un río en un rafting, con giros bruscos pero continuos y emocionantes.

Una peculiaridad de esta banda es que cuenta con tres cantantes, una circunstancia que parece que no surgió como algo premeditado, sino que fue algo que se fue gestando a través de contactos de unos con otros, sugerencias de alguno de los propios cantantes y pensando qué intérprete podría afrontar cada canción de manera más adecuada. Finalmente los tres cantantes han decidido permanecer en la banda, algo que me resulta inevitablemente atractivo, como he contado en otras ocasiones.

Y no es disco de fácil digestión. Es del tipo de álbum que requiere una implicación por parte del aficionado: las canciones —excepto «Jonah and the whale» y quizás «Blood on the floor»— requieren una escucha activa —como se suele expresar—, atenta. Así se obtienen los beneficios que más tarde podrá recoger en forma de gozo metálico. No quiero dar a entender que estamos ante un disco de metal progresivo, porque yo no afirmaría una cosa así; White Shadows es un trabajo de heavy metal, con unas guitarras rítmicas sensacionales y una fabulosa base rítmica, además de la tremenda labor de los tres cantantes, a cada cual mejor, cada uno en su estilo, aportando una nota de dramatismo, casi de teatralidad que encaja en las canciones perfectamente, con elementos del progresivo o el metal técnico. Las composiciones resultan misteriosas, con letras que sugieren más que exponen, que remiten a ambientes y emociones sombrías, elementos oníricos, aspectos míticos que aluden a películas, novelas o narraciones bíblicas. No andarían lejos de lo que hace Iron Maiden desde su reunión. La primera canción, «Noah’s Cross», como un tema de apertura de una ópera rock, alcanza unos doce minutos apasionantes, sin tregua, con varias secciones y tremendas melodías en cada una de ellas, solos de guitarra aquí y allá sin abusar, pues lo importante aquí es la canción.

A lo largo de las últimas semanas se ha ido presentado a cada uno de los cantantes con tres adelantos. Viktor Gustafsson se encarga de cantar «Islands and bells», canción en la que hay cierto aire Black Sabbath y unas intensas líneas de bajo a cargo de Max Warnby: esto es heavy auténtico. Marcus «Masken» Karlsson se responsabiliza del primer single que lanzó la banda, «Blood on the floor», un medio tiempo muy clásico con algunos cambios en el centro de la composición y un giro a lo Ozzy pasada la mitad de la misma. Marcus oscila entre la agresividad contenida y las melodías más delicadas. El ex Lion’s Share Tony Niva se da un aire en el estilo a Bruce Dickinson, aunque con el timbre de Ian Gillan en la que es la más inmediata del conjunto, «Jonah and the whale», muy pegadiza, con guitarras rítmicas irresistibles, al igual que el estribillo.

Me gusta mucho «Tantrum rebellion», tiene un aire «Hitman» de Metal Church que me gana. Incluye unas logradísimas y muy melódicas guitarras y algunas dobles —y que me llevan a veces a pensar en otro guitarrista sueco, Steven Anderson— que hacen que la canción atraiga inmediatamente. «Silver bullet» te va ganando con las escuchas, se va pegando como esa persona que te cae bien al principio y de la que luego no quieres prescindir, deseas pasar todo el tiempo posible con ella. Discurre de una manera imparable e incluye unos toques de teclado que le quedan estupendamente.
El cierre del álbum es la canción homónima, que se va a los ocho minutos y que requiere atención especial: al estar situada al final del disco y tener una estructura osada, con combinación de arpegios y rítmicas eléctricas, partes instrumentales, cambios de ritmo más radicales con secciones lentas, momentos épicos con coros —y algún momento Iron Maiden— puede escaparse al principio, aunque no conviene que pase de largo porque es verdaderamente interesante.

De todo lo que he escuchado últimamente, White Shadows está entre lo que más me ha gustado. Un esfuerzo admirable, un disco concienzudamente trabajado, una propuesta valiente que ha dado un resultado sorprendente que merece ser escuchado y apreciado.

 

cover MASTER MASSIVE - White Shadows
MASTER MASSIVE:
TONY NIVA: Cantante
MARCUS «MASKEN» KARLSSON: Cantante
VIKTOR GUSTAFSSON: Cantante
JAN STRANDH: Guitarra y cantante
MAX WARNBY: Bajo
JOHAN HAUTAJÄRVI: Batería

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1 Comentario

  1. Awesome! What a great review. It really capture the soul of Master Massive and this album!

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