Las canciones te van llevando por donde quieren
Por José Ramón González.
Si algo valioso tienen las experiencias traumáticas, esas que sitúan al individuo frente a la incomprensión, la frustración, el miedo y la tristeza, es conseguir aprender algo de ellas. Si alguien pasa por algo así y sale sin aprender algo, de poco ha valido esa experiencia (si no, que se lo pregunten a aquellos cándidos que decían durante la pandemia eso de de esta vamos a salir mejores). El ser humano se empeña en no aprender. Manuel Ramil ha comprendido y ha aprendido a ver el mundo de un modo más sabio, aceptando sus contradicciones; las suyas propias también. Todas esas emociones se ven reflejadas de un modo magistral en el nuevo álbum de Adventus, una de las publicaciones más sobresalientes del metal de los últimos años, que además trae como novedad más visible la incorporación de Ramón Lage como cantante (con quien ya había trabajado en Delalma).
Teníamos muchas ganas de que Manuel nos contara detalles y pormenores de su brillante De mi corazón y otras miserias, por lo que nos pusimos en contacto con él. Nos cuenta cómo ha influido la llegada de Ramón y cuáles fueron las circunstancias de composición del álbum. Manuel Ramil nos respondió con amabilidad, lo que le agradecemos sinceramente desde Ciudadano Rock.
Ha transcurrido relativamente poco tiempo, algo más de año y medio, entre vuestro anterior disco y De mi corazón y otras miserias. ¿Había cierta urgencia o necesidad por publicar nuevo álbum?
No se trataba de urgencia, pero sí que una vez que Ramón Lage entró en la banda, nos apetecía presentar nuevo material escrito específicamente para él, pensando en su voz, en su forma de cantar y de contar los textos.
¿Cómo se produjo la entrada de Ramón Lage en Adventus y cuál fue la causa, si es posible comentarlo, de la salida de Diego Valdez, que había llegado también hacía poco?
Diego nos comentó unos meses antes una muy buena oportunidad de trabajo que le salía y que se haría incompatible con Adventus, así que la opción era muy fácil de ver, ya que tenía a Ramón muy a mano, somos amigos desde nuestra experiencia conjunta en Delalma y a nivel musical siempre nos hemos entendido muy bien. Es probablemente uno de los cantantes que más he escuchado en mi vida, y creo que era la opción perfecta para el relevo.
Cuando uno escucha vuestro nuevo disco da la sensación de que, sin duda, Ramón Lage era el cantante ideal para Adventus, se adapta a la personalidad de la banda con una naturalidad asombrosa. ¿Habíais pensado anteriormente en él?
La verdad es que no habíamos pensado en nada parecido. Cuando hubo el cambio de formación después de Saudade, Ramón era el cantante de Delalma y ni siquiera se me pasó por la cabeza hablar con él para que se incorporase a Adventus, creo que no habría tenido mucho sentido en aquel momento. Pero esta vez era diferente. Fue la primera y única opción, la verdad.
El estilo y la voz tan característicos de Ramón parecen empapar todo en lo que participa. Es un cantante que parece no tener límite, crece en cada cosa que publica. ¿Qué ha aportado a la banda?
Creo que este disco suena más actual, más metalero. Hablamos mucho antes de ponerme a componer para este nuevo disco, escuchando un poco sus expectativas, y contándome qué le apetecía cantar. Creo que su voz nos ha permitido abrir un poco el abanico de colores del disco y hacer seguramente el disco más metalero que hayamos sacado hasta el momento.
No sé si es inconveniente preguntar esto: ¿podemos pensar en Ramón Lage en un cantante estable para Adventus?
Espero que así sea, por supuesto.
De mi corazón y otras miserias es espectacular, sinceramente. No se cansa uno de escucharlo. ¿Cómo habéis logrado un resultado tan compacto?
Gracias por tus palabras. Pues realmente creo que las canciones o los discos te van llevando un poco por donde quieren. Es verdad que tenía un punto de partida muy claro, que era el propio título del disco. Me parecía una frase muy sugerente en torno a la que poder articular todo el universo del disco. A partir de ahí, yo compongo los temas y mando a la banda unas demos en las que les presento las canciones…y una vez hecho esto, ya es cada músico quien hace su interpretación de ese punto del que partimos. Creo que es el disco de mi carrera en el que más se nota la marca de cada músico. Seguramente eso es lo que nos haya hecho lograr ese resultado al que haces referencia.
¿Es ese el proceso de composición?
Siempre partimos de unas demos que yo envío a los músicos con las canciones. Yo ahí grabo los instrumentos y canto como más o menos puedo para presentarles a ellos las canciones. A partir de ahí cada músico hace sus aportaciones y da su visión de su instrumento, o incluso de otros…es un proceso muy abierto y orgánico. Vamos dando forma a todo y cerrando todo el proceso. Tenemos la ventaja de que yo me encargo de la producción del disco así que podemos hacer que el proceso sea algo muy vivo e ir probando cosas hasta el último momento casi.
¿Qué piensas que hay de diferente en De mi corazón y otras miserias con respecto al anterior trabajo?
Sin duda la entrada de Ramón marca ese rumbo un poco diferente que te comentaba antes. Creo que mantenemos una esencia que está ahí desde el principio, pero sobre todo en Lo que trajo el viento (2024) creo que conseguimos armar una verdadera personalidad para la banda, que sigue ahí, pero actualizada por decirlo de algún modo.
La banda suena como un cañón: guitarras potentísimas, un bajo imponente, igual que la batería, la profundidad de los teclados… Supongo que ha habido mucho trabajo detrás ¿no? ¿Hay mucha complicidad dentro del grupo?
Muchas gracias. Hay muchas horas en general, y unas cuantas también echadas en el proceso de mezcla y mastering. Hay un trabajo de implicación por parte de todos e intento de búsqueda común por sumar y ponernos al servicio de las canciones. Creo que es difícil lograr un buen resultado si no se hace así.
¿Cómo surgió la colaboración de Diego Valdez en «Nada a favor»?
Estaba hablado desde hacía meses. Nos apetecía que dejase su personalísimo sello en este nuevo disco y nos pareció que podía ser una bonita experiencia juntar a Diego y Ramón en uno de los temas del disco. Creo que se ha logrado una bonita combinación en la que ambos se han hecho brillar aún más el uno al otro.
El álbum transmite una sensación de cohesión extraordinaria. ¿Se ha buscado premeditadamente o ha sido algo natural?
Como te comentaba, creo que las canciones te van llevando en todos los sentidos. Desde la composición inicial, arreglos, producción, mezcla… Creo que las canciones de algún modo van tomando vida propia… así que no podría decirte que haya sido algo premeditado. Cada vez que haces un disco quieres que sea el mejor, que tenga grandes canciones, grandes arreglos, que suene potente…. pero luego las cosas van rodando como las propias canciones quieren y se van poniendo en su sitio. Creo que básicamente es siempre un proceso natural. Evidentemente puedes “forzar” ir hacia un lado u otro… pero creo que básicamente es un proceso orgánico y natural y creo que así debe ser.

Comentábamos en la reseña que dedicamos a De mi corazón y otras miserias que es difícil no escuchar el disco al completo, es como una obra coral en la que cada parte da sentido al resto. ¿Compartes esta visión del álbum?
Muchas gracias por la reseña, de verdad. Pues me lo han comentado en algunas otras entrevistas. Bueno, ¿qué decir? Ojalá la gente lo sienta así, la verdad. Por mi parte me gusta pensar que sí es así. Me gusta esa idea romántica de escuchar los discos enteros, algo que parece que cuesta últimamente, hasta el punto de que mucha gente ya ni siquiera saca discos enteros. De mi corazón y otras miserias no es un disco conceptual, pero sí hay un universo representado en el conjunto de las canciones del disco, así que me gusta la apreciación y te la agradezco.
En las letras se habla de dolor, de sufrimiento, pero también hay esperanza, aunque no se renuncia a mostrar la realidad en su crudeza. Es algo que atraviesa todo el disco. Creo que el trabajo que se ha hecho en ese aspecto es poco habitual en las bandas españolas, se alcanza una enorme profundidad y acierto al mostrar la complejidad de las emociones, invitan a reflexionar. Me gusta que no sean idealistas pero que al mismo tiempo no sean desesperanzadas o pesimistas. ¿Es así como ves el mundo o como te gusta verlo?
En las letras suelo vaciarme, expresar emociones, sensaciones, angustias, fortalezas. Simplemente me dejo llevar. Creo que es una manera de ahorrarme dinero en psicólogos seguramente. Las letras de este disco nacen de una necesidad por sacarme de dentro todo lo que me ha pasado en el último año y pico con la enfermedad que tengo. Creo que ha sido una bonita manera de acelerar ese proceso e intentar sacar algo productivo de una situación traumática.
Me encanta la instrumentación del disco. En «Cuantas lágrimas» hay un trabajo precioso de melodías, contrastes y una sección instrumental con el piano en la última parte que, te confieso, me habría gustado que durase más. Y eso que no podemos decir que las canciones sean cortas. ¿Qué puedes comentarme de esa canción y del trabajo instrumental en general?
Creo que quizá «Cuántas lágrimas» es la canción más larga del disco. Nos hemos dejado llevar un poquito más en esa parte que tu comentas y creo que se ha logrado un contraste bonito en esa parte más íntima con la contundencia de medio tempo que tiene esa canción.
«Ser yo» también es soberbia. Dani Arcos está tremendo y esos coros son potentísimos. ¿Cómo surgió la idea para la construcción de ese estribillo?
No sabría decirte. Como te comentaba anteriormente, creo que el proceso de composición consiste básicamente en dejarse llevar y que la canción vaya caminando por donde ella quiere.
Hablando de coros, de los más logrado, o al menos de los que más me gustan, son los de «Esencia». Funcionan asombrosamente. Tienen mucha fuerza también ¿no crees?
Creo que Ramón ha hecho un trabajo de voces realmente excelente en todo el disco. «Esencia» es un tema con mucha fuerza y creo que las voces aportan un punto extra de fuerza ahí.
Me atrevería a decir que el disco no suena a lo que esperaríamos de una banda de metal española, y no lo digo despectivamente, sino como admiración por el sonido tan internacional que tiene.
Muchas gracias. Creo que hay un trabajo muy bueno de cada músico con su instrumento, y tengo la suerte de que me toque encargarme de la producción, mezcla y mastering del disco…así que gracias por la parte que me toca. Personalmente estoy muy contento con sonido que hemos logrado.
Es difícil buscar una referencia musical con la que hermanar la música de Adventus en este álbum: no es metal tradicional, tampoco es del todo radicalmente moderno pero tiene mucho de contemporáneo… ¿Cómo lo describirías y a qué bandas crees que se asemejaría?
Creo que eso puede quedar a vosotros, los medios…o al público. Yo simplemente intento dejar que las canciones fluyan como ellas mismas salen sin pensar mucho más allá. Creo que sobre todo en los dos últimos discos hemos logrado reforzar una personalidad propia y con eso me gusta quedarme.
¿Estás al tanto de las bandas actuales? ¿Cuáles te gustan más o te parecen más interesantes?
Reconozco que últimamente me he desconectado un poco más de la escena en general. Últimamente he escuchado bastante el Journey to the sun de Kilmara, cada vez más internacionales. Barriendo para casa, de bandas que pasan por mi estudio, Koven, Wildhärd o Eloisa de Castro creo que están haciendo cosas muy interesantes y que son un gran relevo a los que llevamos ya unos cuantos años peleando en esto.
¿Qué opinas de las bandas de rock y heavy metal que llevan más de cuatro décadas en los escenarios y la cantidad de público que arrastran ansioso por «revivir» el pasado?
Pues que es algo para celebrar que una banda lleve más de 40 años en el escenario. Poco más puedo mostrar que mi admiración ante algo así.
Algunas de ellas siguen publicando buenos discos pero la mayoría del público sólo parece interesada en los clásicos.
Puede ser, seguramente todos tenemos ahí una parte de nuestro corazoncito más de revival, ¿no? Ya que sigan publicando discos 40 años después me parece algo digno de celebración, la verdad.
¿Consideras que «En paz» es un resumen apropiado del contenido el álbum y por eso va al final? Es además la canción más suave del disco.
Creo que es una buen resumen o reflexión del conjunto del disco y hemos considerado que era una buena opción ponerlo como cierre del disco. Es exactamente eso.
¿Qué planes hay para presentar el disco?
Empezaremos en breve a anunciar fechas y la idea es que la banda estará en directo a partir de marzo.
¿Qué se van a encontrar los aficionados que acudan a veros?
Pues una banda dejándose la piel en el escenario. Eso sin duda. Daremos mucha importancia al nuevo disco que es lo que más nos define ahora mismo como banda.
Felicidades por este trabajo sobresaliente y por atendernos. Esperamos veros pronto en directo.
Muchas gracias a vosotros por la difusión. Nos vemos en los conciertos. Un abrazo.