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NO HOT ASHES “No Hot Ashes” (Frontiers Music, 2018)

NO HOT ASHES “No Hot Ashes” (Frontiers Music, 2018)

Regreso al futuro de unos “jóvenes” hambrientos de rock.

Por Javi Segura Ruiz.

 

Parece fácil, ¡pero es tan complicado encontrar discos así!

Da la apariencia de convertirse en una tarea accesible, ¡pero resulta tan difícil explicar las sensaciones que te invaden con una música tan aparentemente sencilla y convencional como excelsa en el nivel que atesora!

Pero quizás lo más arduo de relatar sea como puede justificarse que esta banda de Belfast creada en 1983 publique su álbum debut en 2018, ¡nada más y nada menos que 35 años después de su creación! Dudo que exista otro caso así de insólito en la historia del rock.

Pero a buen seguro que no por gusto de los miembros que la formaron a comienzos de aquella década se ha dado tal caso, pues han sido varios los obstáculos con los que se han ido topando, como aquel disco grabado y preparado para ser editado a finales de los 80 que nunca vio la luz y que produjo la disolución de la banda, o la muerte a principios del año pasado de su bajista y miembro fundador Paul Boyd.

Por fortuna para la música, Frontiers decidió rescatar a esta banda que, tras su reagrupación en 2013, fue causando tan buenas sensaciones por los escenarios que iba pasando, (como el Rockingham Festival de 2015 y en los que ya interpretaban temas de este debut), que los llevó en volandas para que el sueño de aquellos jóvenes se hiciera realidad tres décadas y un lustro después, ahora ya convertidos en unos maduritos norirlandeses que, no cabe duda, disfrutarán de su publicación tanto o más como si la hubieran conseguido plasmar en aquellos lejanos y conflictivos años de su ciudad de origen, la misma que vio nacer y crecer a todo un grande de la guitarra como Gary Moore y que en varios de sus vídeos reflejaba parte de esos largos años de crispación política y social sufridos en aquel rincón del norte de la isla irlandesa, parte de ellos seguro que descritos en el libro publicado por su vocalista en 2009 bajo la irónica paronimia titulada “Holywood Stars”, (haciendo referencia al pequeño pueblo cercano a Belfast donde nació).

Y es que este disco me resulta muy especial por varias connotaciones; pero una de las principales es que siempre me ha interesado mucho dicho conflicto padecido en aquellas tierras y que tan bien se ha plasmado en fantásticas películas nada comerciales a la vez que crudas y estremecedoras como “Bloody Sunday” y “Omagh”; nada más lejos de la realidad que las canciones de “No Hot Ashes” presenten dramatismo y oscuridad, pues rebosan vida, alma y pleno entusiasmo, pero su escucha me transporta de una manera mística y muy particular a aquella época y lugar en el que crecieron los músicos de esta banda, hecho que me hace acercarme aún más e identificarme con las canciones de esta obra.

¿Qué nos vamos a encontrar con su homónimo debut? Pues un disco de rock melódico con ese toque clásico británico que viene dado en buena medida por el particular tono vocal de Eamon Nancarrow, una mezcla de voz solista de country rock americano por un lado, destellos soul y funky por otros, y todo ello adornado con timbres de voz muy similares a Toby Jepson, al cual me ha recordado de ipso facto desde las primeras canciones ¡Todo ello confluye para que la versátil voz de Mr. Nancarrow se muestre pletórica de principio a fin!

Ese ligero toque retro y añejo convive en perfecto equilibrio con un sonido plenamente actual y repleto de armonías adictivas y llenas de pasión, una base rítmica densa, poderosa y más que solvente, buenos riffs de guitarra arropados por teclados que en su justa medida realizan una incesante y perfecta labor tanto en primer como en segundo plano y unas estructuras que, pese a lo convencionales de las mismas, resultan fascinantemente frescas y convincentes desde que hincas por primera vez los dientes a este fantástico trabajo.

Si a todo ello le sumas un sonido y mezclas sin estridencias, artificios engañosos y ningún tipo de sobre producción en los arreglos, el resultado final solo hace que mostrarse más auténtico todavía; los responsables de tan magno acierto son Merv Goldsworthy y Pete Jupp de la legendaria banda británica FM.

Al comenzar esta reseña me vino rápidamente a la cabeza la realizada hace unos meses por nuestro compañero Joserra sobre el debut de Bigfoot, disco que le hizo recuperar buena parte de la fe que había perdido tras años de continuas decepciones; si bien es cierto que yo aún no he sucumbido a cotas demasiado bajas de resignación, también lo es que cada vez sufro períodos más asiduos de “letargos musicales”, pero este disco me ha despertado por completo toda mi pasión y marca en mí toda una referencia de pura autenticidad como la que a él le produjo el también prometedor debut de los de Wigan.

Por eso decía al comienzo que me ha resultado algo complicado definir a este disco; porque su aparente simpleza está repleta de tanta buena música para disfrutar que hoy en día se hace tarea más que ardua toparse con trabajos de un nivel como el que impregna a éste por todos los poros de su piel, porque los temas que lo completan son auténticas perlitas de rock melódico.

Como la inicial “Comes Alive”, con esa sugerente cadencia melódica que te atrapa desde el primer instante, donde los riffs siempre andan arropados por unos teclados y coros de sabor auténticamente clásico.

O la ferviente vacilada de hard rock clásico que invade “Good To Look Back”, un tema poderoso, adictivo a más no poder y que te hará mover las caderillas sin conseguir ponerle remedio alguno, (¡ni lo querrás!), como exactamente te ocurrirá también con el contagioso groove que desprende “Satisfied”, con ese toque funky en las guitarras y cierto aire soul en las armonías vocales, mientras que con “Boulders” alcanzarás las excelencias de un fabuloso mid tempo repleto de clase, elegancia y grandes melodías y que encierra unas letras muy personales creadas por el vocalista de la formación.

Otro tema donde confluyen a la perfección potencia y melodía es “I’m Back”, el único rescatado de la antigua época de la banda; sonido muy ochentero en los teclados de Tommy Dickson, marcados riffs de Niall Diver y Davey Irvine y geniales armonías vocales de Nancarrow.

¡Y qué decir de “Glow”! ¡La joya que reventó mi alma al primer impacto auditivo! El detonante hard rockero que produjo mi “flechazo” instantáneo con este disco; ¡Me chiflan esos tonos ascendentes de guitarra en varias fases del tema, (0.25 o 1.30 por ejemplo) ¡Y cómo suena la pegada de Steve Strange! ¡Así es cómo concibo que ha de retumbar una batería!

En “Over Again” Eamon va uniendo las distintas estrofas de manera formidable, a veces a modo de diálogo y otras subiendo el tono hasta alcanzar los coros del estribillo; potente final donde ese sonido clásico de teclados sobresale de modo fantástico sobre la base rítmica y las guitarras.

“Jonny Redhead” es sin duda el tema más acelerado del disco con cierto aire country en las pausadas guitarras que anteceden un solo dividido claramente en dos partes.

Puede parecer extraño que, tras tantos años de lucha y ahora que por fin logran editar su disco debut, dejen hueco dentro del mismo para una versión, pero pronto olvidas qué puede haberles llevado a ello cuando escuchas la impecable ejecución del “Souls” de Rick Springfield y esa apasionada interpretación de Nancarrow.

El contagioso y bailable ritmo inicial de “Running Red Lights” nos encandila hacia otro estupendo corte de potente de rock melódico donde el desparpajo de Little Angels se hace muy patente, en buena parte dado por ser uno de los cortes donde la similitud entre las voces de Nancarrow y Jepson se hace más evidente ¡Bestial!

Para que nadie olvide su origen, cierran con la sencilla y bonita balada acústica “I Will”, con una emotiva interpretación de Eamon ensalzada por los envolventes coros femeninos del estribillo y las preciosas notas de violín que ornamentan ese sonido folk irlandés interpretadas por Pat McManus, el que fue guitarrista de sus ya desaparecidos paisanos Mama’s Boys, muy apreciados por aquellas latitudes.

No me gusta especialmente la cerveza negra, pero habrá que pasarse por alguna taberna irlandesa de las que tenemos por Barcelona, pedirme una pinta oscura y con esta perla musical en mano decirle al camarero: “¡enchufa esto a un buen volumen, que todo Dios aquí presente te lo agradecerá!”.

Un disco intenso y lleno de pasión, emoción y vitalidad; no es para menos, pues todo ello ha sido creado y transmitido por unos “jóvenes”, más jóvenes que nunca, que regresan al futuro con hambre de rock para que sus canciones sean gozadas por todo aquel degustador de buena música en cualquier rincón del planeta, incluída esa gris y controvertida Belfast que por fin ha visto como el sueño de algunos de sus hijos se ha convertido en realidad… ¡Ojalá que pese a su conocido mal humor “Cara Cortada” también lo disfrute allá donde esté!

 

nohotashescover
NO HOT ASHES:
DAVE IRVINE: Guitarra
NIALL DIVER: Guitarra
PAUL BOYD: Bajo
STEVE STRANGE: Batería
TOMMY DICKSON: Teclados
EAMON NANCARROW: Voz

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3 Comentarios

  1. Imagen de perfil de Joserra

    Cuánto entusiasmo, Javi. Me conformo con que el disco contagie la mitad del entusiasmo que transmites tú. Ya le tenía ganas a este trabajo, pero ahora casi tengo ansiedad.

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  2. Imagen de perfil de starbreaker

    Ya nos dirás qué te ha parecido Joserra; aunque no te llegue a transmitir el mismo entusiasmo que a mi, ¡estoy convencido de que te va a gustar mucho!

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  3. Imagen de perfil de Joserra

    He disfrutado hoy de nuevo de este gran disco, he vuelto a leer la reseña y no puedo decir más que comparto cuanto dices. Una gozada absoluta.

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