H.E.A.T «H.E.A.T II» (earMUSIC, 2020)

Reviviendo lo mejor de los ’80 en pleno siglo XXI. Por Óscar L. Gónzalez «Mendo».   Desde su debut allá por 2008, H.E.A.T nos han acostumbrado a productos de una calidad superlativa, plenos de frescura e inspiración disco tras disco y este H.E.A.T II no es una excepción. Lo han vuelto a lograr por sexta vez. Tal vez sea demasiado manido recurrir a lo bien que plasman estos treintañeros suecos la esencia del hard rock melódico de los ’80, pero es la realidad… si el Bon Jovi actual tuviese menos visión comercial y más inspiración, no me cabe duda de que haría una música parecida a la que hacen estos genios, aunque en honor a la verdad, en algunos cortes realizan unas explosivas mezclas con estilos más contemporaneos e incluso «heavys» como luego explicaremos que demuestran que no se han acomodado y siguen haciendo su camino y no el de otros. Supongo que el enigmatico H.E.A.T II del título se refiere a que por segunda vez repiten la formación con un solo guitarrista y que es el mismo del anterior trabajo, un Dave Dalone que está esplendido a lo largo del disco y de paso me dejan en feo, por ue en su momento vaticiné que para el sucesor de Into the great unknown volvería Eric Rivers y no ha sido así. Esperemos que sea feliz en su nueva etapa vital, pero seguro que estará más aburrido que estos 5 pedazo de músicos. El sonido del disco es identico al de los 3 anteriores, misma producción, mismos cuidadísimos arreglos y misma calidad. Hay que decir que también nos han malacostumbrado desde aquel Freedom rock cuya cicatera y lamentable producción casi echaba a perder unas excelentes canciones. Una vez más el grueso de la composición (y la producción) recaen en el discreto lider en la sombra, el teclista Jonna Tee, ayudado sobre todo por Dalone y en menor medida por el loco Erik Grönwall y el «pocholo» Jimmy Jay que siguen encargándose de voz y bajo con su habitual solvencia… and last but not least, nuestro melenudo amigo Don Crash que es una maquina de dar vida a los temas con sus aportaciones. No compone pero su batería se amolda a los temas como un guante. Qué gusto tiene el figura. Yendo al turrón, la descarga se inicia con «Rock you body» que si bien en las dos primeras escuchas parece un poco vulgar, después se torna más original. Puro ADN H.E.A.T por los cuatro costados incluido un punteo que te noquea. Buen inicio. «Dangerous Ground» fue otro videoclip y es otro trallazo a toda pastilla con coches rápidos y tíos chungos y amenazantes (los mismos de «One by one») y un estribillo que no para de repetirse en el cerebro durante dias. El punteo es de traca, otra tónica habitual. «Come clean» es de Jimmy Jay y es el tercer single editado hace pocos días. Recuerda a preciosas tonadillas del disco Adress the nation, con mayor aportación de teclados que en las anteriores, pero un estribillo igual de adictivo. Vaya bañada y qué pena no tener greñas ni voz… Estupenda. Esta reseña se está escribiendo sola. «Victory» se presenta más dura con Erik tirando de garganta y su himno vikingo en el estribillo. Potencia a raudales y estupenda aportación de Crash con su sutil doble bombo en algunas partes, y solo de teclados y guitarra de quitarse el sombrero. Una garantía para los directos. Comienzo bluesero en la sarcástica y atea «We are gods» que se torna de lo más duro del disco y de su carrera. Cielo o infierno, todos caeremos creamos o no en los cuentos que escuchamos. Cierto. Buenísima. Con «Adrenaline» vuelven a su linea más clásica y su fresca melodía de teclados, voces y guitarras. Ochentera por los cuatro costados entra como el viento al abrir una ventana. El puente previo al solo de Dalone, deberían enseñarlo en las academias. «One by one» fue el primero de los 4 ó 5 singles que hasta la fecha han editado en Youtube y ya me rompió la cara allá por el més de septiembre de 2019. Fue un adelanto de lo que se nos venía encima y posiblemente sea el mejor tema de un disco pleno de temas buenos. El videoclip también tiene su miga con una mezcla del Street fighter, carreras de Muscle cars ilegales y tipos malencarados y peligrosos. No seas moñas y sube el volumen. Cambio absoluto de registro cuando llegamos a la inevitable balada que no puede faltar en ningún disco de este genero. «Nothing to say» es melancólica, triste a ratos, optimísta otros y pese a su falta de nervio es agradable de escuchar gracias a su estribillo y a su escasez de azúcar barato. Otro temazo del copón desde la intro teclista es sin duda «Heaven must have won an angel», pero en este caso las estrofas son incluso mejores que los coros y el estribillo. Otra oda a la melodía. Top 3 del disco sin duda. «Under the gun» es otro single, con un incio bacilón y alegre, frescas y bien empastadas armonías entre teclas y voces y un estribillo corto y efectivo. No es de las mejores, pero es debido a la competencia, aunque otro estupendo solo de Dalone con tropecientasmil guitarras solapadas lo pelea hasta el final. La última bala la representa otro single; la épica «We rise» que es la mas clásica de todo el disco, recordando los primeros acordes al «Anytime anywhere» de Gotthard, volviéndose epica después del melódico puente que desemboca en el vikingo e indomable estribillo. Punteo en dos partes, primero bluesero y segundo veloz y armónico. Otro top 3 muy peleado. Me la voy a jugar y voy a decir que estamos ante el que puede ser el mejor disco de H.E.A.T hasta el momento. Lo tiene todo, inspiración, talento, relativa juventud y un directo que si no lo habéis experimentado, os lo recomiendo sin miedo a equivocarme. En mayo nos visitarán por sexta vez y es otra oportunidad que no podéis perder. Gran disco cuyo único «defecto», como comentaba con nuestro webmaster hace unos días, es llegar 32 años tarde. Pero aun así, que nos quiten lo «bailao». H.E.A.T: ERIK GRÖNWALL: Voz DAVE DALONE: Guitarra JIMMY JAY: Bajo JONA TEE: Teclados DON CRASH: Batería