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BEGINNERS (Mike Mills, 2010)

BEGINNERS (Mike Mills, 2010)

La tristeza que nuestros padres no tuvieron tiempo de sentir.

Por Lilia.

 

Me encuentro de nuevo viendo Beginners, y esta vez (es, por lo menos, la decimosexta vez que la veo) me doy cuenta de cómo me gusta la música. Esta vez me fijo en las piezas de jazz olvidadas, viento metal tristón y lánguido que parece agonizar con el padre del protagonista; o en la última canción dulce e inocente, nueva, de piano alegre y saltarín que acompaña a Oliver y Anna en el reto de seguir construyendo lo que sea que es aquello en lo que son principiantes. Esta vez me fijo en esto, pero en todas siento lo mismo. Beginners, de Mike Mills, es la película que me cautivó a los dieciséis años y que hoy, cuatro años después – y sobre todo, más de quince visiones después – me embelesa y me emboba, si no más, sí como si fuera la primera vez. No creo que pudiera discutir con alguien sobre esta película, mi vinculación emocional con ella es demasiado poderosa como para poder dar validez a mis argumentos. No sé si es o no una obra maestra, sólo sé lo que me hace sentir y sobre todo que hace sentir (y las películas que hacen sentir, aunque sea asco (como en Springbreakers, de la que creo que escribiré algún otro día), son siempre, al menos, dignas de recibir una oportunidad). No sé ni siquiera del todo qué es esta película, pero puedo intentar hablar de ella.

Beginners es una obra aparentemente sencilla y muy “simplemente estética” (puede parecerlo) que está, en realidad, cargada de sentimientos, drama y sobre todo, realidad. Es escalofriante cómo uno puede escuchar en una película frases que diría alguien de su entorno sin ninguna diferencia en su emisión o intención, como una pregunta inevitable (“¿Por qué me dejaste ir?”), y una simple, sincera, terrible y destructora respuesta (“Es lo que hago”). También es escalofriante – y, por otro lado, reconfortante – ver en una película que existe frustración que no queda compensada al final, y problemas sin resolver, y cuestiones pequeñas pero asfixiantes con las que uno ha de cargar (porque no puede librarse de ellas, porque al final son uno mismo) toda la vida. Y es escalofriante cómo Oliver y Anna, así como Hall y su novio, y la orgullosamente judía madre de Oliver, resultan al final no más que personas, personas que uno podría cruzarse en la calle, en una fiesta de disfraces a la que aspiro yo ir algún día (en las conversaciones que los personajes mantienen en ella se refleja el humor sutil y “transpirante” de la película, que te alivia un poco el dolor, como el amigo pringado – sí, pringado – de Oliver), personas que, de verdad, uno mismo podría ser.

Podría admitir que Beginners es, sin duda, una de mis debilidades. De las películas que se convierten en un marco de referencia para decidir cómo quiere uno narrar su historia. En este caso, con saltos, lapsos en el tiempo, interrupciones para comparaciones cronológicas, y el uso de imágenes con voz en off que, a base de palabras sueltas y oraciones simples (“esta es Anna en 2003. Así es cuando llora, y cuando ríe, y cuando me dice ‘te quiero’”), consigue sintetizar la esencia de las cosas. Del amor y la tristeza, y una melancolía que uno siente no sabe por qué, y la inseguridad por lo que está pasando, y por los problemas de uno y de otro, y la alegría pero extrañeza porque las cosas vayan bien, y el enamoramiento, y la rabia por saber que tus padres no se amaron, y la furia y devastación de una enfermedad cercana, y los sentimientos extraños como “la tristeza que nuestros padres no tuvieron tiempo de sentir” (atención a esa frase, quizá sea el resumen no sólo de la película, sino de nuestras vidas). En definitiva, la esencia de esto tan raro en lo que estamos o que somos.

Debilidad, obra maestra, capricho estético y emocional o película normal y corriente, Beginners se ha convertido, para mí, en un buen resumen, o modo de narrar, o imagen, de la vida. Y sigo y seguiré viéndola, para relajarme un poco por saber que no soy la única que no sabe manejarse del todo en ella.

 

beginnersposterIntérpretes:
Ewan McGregor
Christopher Plummer
Mélanie Laurent
Goran Visnjic
Bill Oberst jr.
Lou Taylor Pucci
Jodi Long
Guión:
Mike Mills
Música:
Roger Neill
Dave Palmer
Brian Reitzell
Fotografía:
Kasper Tuxen

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1 Comentario

  1. Imagen de perfil de Joserra

    Estupenda reseña, Lilia. Aunque ya la he visto, después de leerte dan ganas de volver a ponérsela inmediatamente.

    Felicidades.

    Responder

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